‘El arte: conversaciones imaginarias con mi madre’, de Juanjo Sáez

Juanjo Sáez, dibujante e historietista catalán, escribió e ilustró hace diez años este libro, su mejor libro. Así lo dice en el prólogo de la nueva edición ampliada lanzada el año pasado por el decimo aniversario de El arte: conversaciones imaginarias con mi madre.

Antes de comentar su libro, creo que es necesario conocer un poco a Juanjo Sáez. No creo que sea la más adecuada para introduciros en su obra, para ello, os traigo un pequeño fragmento del prólogo, escrito por Pepo Pérez, dibujante y crítico español:

“Es un dibujo que busca expresar ideas, no representar la realidad con imágenes descriptivas. A todo eso hay que añadir el planteamiento, no casual sino igualmente deliberado, de no realizar bocetos previos ni borrar, algo visible en esos tachones y faltas de ortografía tan características. Se trata, así lo veo yo, de intentar transmitir su pensamiento manual, de la mental al lápiz, del modo más puro posible, pero también de usar el error como elemento expresivo.”

Sáez se caracteriza por su sencillez y básico de sus dibujos. Él mismo reivindica que lo sencillo es mejor, ya que lo simple crea en el espectador una sensación de que cualquiera puede tener una buena idea, crea una sensación de que nosotros también somos capaces de crear.

Aquellos que piensen que se van a encontrar un libro con todas sus páginas escritas, que cambie de idea. El arte: conversación imaginarias con mi madre es una novela gráfica. En ella, Sáez nos habla del arte y la vida apoyándose en conversaciones, algunas reales y otras imaginarias, con su madre, una persona corriente que no entiende nada de arte. A ella, y a nosotros, nos explica las vanguardias artísticas, nos habla de Picasso, Dalí, Miró, Duchamp, Warhol o Magritte. Sáez pone como ejemplo de arte de acción el día de Los Reyes Magos, compara el nacimiento del cubismo con el origen del arroz con leche, afirma que las pinturas de Miró son una puerta al más allá y “que contemplar sus cuadros es como cambiar los canales de la televisión del cielo”. 

Tampoco faltan las reivindicaciones en la novela. Sáez critica el problema de la llamada “elite de la cultura”, donde un grupo de “intelectuales” se han apoderado del tesoro del arte, despreciando e ignorando a todo aquel que no consideren suficientemente cultos. Sin embargo, dice Sáez, existe un gran número de personas mínimamente sensibles que pueden abrir ese tesoro y adentrarse, crear y desarrollar sus propias ideas. Esto molesta mucho a los intelectuales, ya que ellos se han esforzado mucho en culturizarse y les parece impensable que una persona pueda pertenecer a su mismo mundo solo por su creatividad, intuición y sensibilidad (herramientas de las que ellos carecen, claro).

La educación convencional, el mercado del arte, los estudios de Bellas Artes, ¿un artista debe responder preguntas o solo plantearlas?, son algunos de los temas que Juanjo Sáez también cuestiona en su libro, su mejor libro.

Juanjo Sáez y su madre.

Leire

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s